La Asociación de la Prensa de Jaén hace un llamamiento social para proteger la UJA
El colectivo profesional alerta sobre los riesgos de la infrafinanciación y subraya que la institución es el mayor motor económico y de autoestima de la provincia

COMUNICADO: DEFENDER A LA UNIVERSIDAD DE JAÉN ES OBLIGACIÓN DE TODO JIENNENSE
La Universidad de Jaén es lo mejor que le ha pasado a esta provincia en mucho tiempo y por eso hay que cuidarla frente a quienes quieren relegarla a una universidad de segunda, cometiendo un acto de injusticia histórica que ningún jiennense, piense lo que piense, debería permitir. Es más, defender la Universidad de Jaén es un deber ciudadano, un deber moral y de responsabilidad colectiva.
Defender lo obvio en esta tierra es más necesario que en otros sitios, en una provincia que arrastra y arrostra serios problemas económicos, demográficos y formativos, en parte precisamente por lo tarde en que se implantaron los estudios superiores.
El salto se dio en 1971 con la creación del Colegio Universitario y, sobre todo, en 1993 con el nacimiento de la UJA y el consiguiente boom inversor en la construcción de infraestructuras y en la contratación de personal, junto con el incremento exponencial en el número de alumnos y de la economía asociada a todo ello: sector inmobiliario, comercial, de transportes, de servicios, de actividades culturales, etcétera.
Porque la UJA no es solo la principal ‘empresa’ pública por presupuesto y número de trabajadores. Es también motor económico para otras muchas empresas ‘auxiliares’, es dinamismo social y cultural, es mayor formación de la población, es avance científico tanto teórico como aplicado, es I+D+i, es formación en y para las empresas, es acercar los estudios superiores al territorio y vertebrarlo, y es prestigio y autoestima. La Universidad de Jaén, en definitiva, ha permitido que muchos jóvenes de familias modestas puedan estudiar una carrera y que otros que sí podían estudiar fuera lo hagan en su tierra.
Además, Jaén no tiene solo una universidad. Jaén tiene una buena universidad, reconocida por su alta calidad investigadora, su docencia y su contribución a un desarrollo sostenible. Está entre las 200 mejores universidades del mundo en impacto social y ambiental y destaca en áreas como la inteligencia artificial, las ingenierías o la arqueología ibera, sin desmerecer al resto. Es una de las 15 mejores de España en producción científica y cada vez está más imbricada en el tejido socioeconómico, como la demuestra su implicación fundamental en el desarrollo del incipiente Cetedex, hasta el punto de que la existencia de la Universidad y su especialización fueron claves para que se ubicara en Jaén el macrocentro de experimentación del Ministerio de Defensa.
Y todo ello no es fruto de la casualidad. La UJA ha tenido la inmensa suerte de contar, desde su creación, con equipos directivos de enorme valía y de amor y compromiso con esta provincia. Sin olvidar al profesorado, al personal técnico, de gestión y de administración y servicios, al consejo social, al alumnado y a la sociedad jiennense en su conjunto, en sus campus de Linares y Jaén, que han arropado siempre a su principal institución educativa y cultural, conscientes de que su nacimiento no fue fácil y de que el futuro no está escrito.
Por eso no puede dar un paso atrás.
Por eso, en la Asociación de la Prensa de Jaén (APJ), como notarios que somos del quehacer diario jiennense, le concedimos recientemente nuestra máxima distinción. Por su ingente contribución al desarrollo social, económico y cultural de la provincia, por su labor vertebradora en el territorio y porque hay tiempos de fiebre privatizadora para unos cuantos, y de infrafinanciación para unos muchos en los que hay que defender lo nuestro, lo que tanto nos costó y lo que vemos amenazado.
¡Ni un paso atrás!
