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SelçukGültaşlı, corresponsal jefe en Bruselas de Zaman, asegura que la encarcelación de periodistas es sólo la última forma de presión que emplea el Ejecutivo de Erdogan, en un encuentro propiciado por la FAPE, “Punto de Vista” y la Casa Turca.

fapeturquiaLa situación a la que se enfrentan los periodistas y los medios de comunicación turcos, a día de hoy, es aún más complicada que la que hubieron de sobrellevar tras el último golpe militar de 1980, según SelçukGültaşlı, corresponsal jefe en Bruselas de Zaman, el diario de mayor tirada en Turquía, que hoy ha mantenido un encuentro con periodistas españoles.

En su exposición, organizada por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), el diario digital “Punto de Vista” y la Casa Turca, Gültaşlı ha calificado este hecho como “un proceso sin precedentes” que ha situado a su país, según la Clasificación Mundial 2015 sobre la libertad de prensa que elabora Reporteros Sin Fronteras, en el puesto 149 de entre los 180 países estudiados, por debajo de Bangladesh, Burundi o Zimbabwe, una realidad sorprendente cuando Turquía es candidato a ser miembro de pleno derecho de la Comunidad Europea.

El corresponsal jefe de Zamanen Bruselas, al que ha presentado la presidenta de la FAPE, Elsa González, ha recordado situaciones como la ocurrida ante las protestas vecinales surgidas en defensa del parque Gezi, en Estambul, en mayo de 2013, en las que murieron 10 personas, y de las que los 14 canales de televisión turcos que emiten 24 horas al día decidieron no dar información alguna. Mientras, como consecuencia de este mismo asunto, cientos de periodistas que comentaron de forma crítica la reacción gubernamental perdieron sus trabajos.
Menos de dos años más tarde, en abril de 2015, entre el 60 y el 70% de los medios de comunicación turcos están controlados por el Gobierno, que utiliza formas diferentes para ejercer este control: desde mandarles inspectores de Hacienda, hasta fomentar el clientelismo con empresarios que aportan fondos para posibilitar ese manejo, pasando por la presión sobre los anunciantes. Por supuesto, la última forma de intimidación, ha asegurado, es el arresto y la encarcelación de los periodistas.

SelçukGültaşlı, ha denunciado también el intento del Gobierno turco por silenciar a las redes sociales, especialmente ahora, con el afloramiento de los casos de corrupción entre altos mandatarios y el propio hijo del presidente Erdogan, y ha señalado que, según twitter, su país lidera la clasificación mundial de peticiones para borrar tuit y clausura una media de 68 páginas web al día, 6.000 en el primer trimestre de 2015.

 

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